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Letras Madres y el Tarot
Las Letras Madres corresponden a los 3 elementos: Aire, Agua y
Fuego.
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Letra
Hebrea
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Nombre de la Letra
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Significado de la letra en función del Arcano Mayor
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א
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Aleph
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La primera letra-fuerza es el Aleph. El Aleph representa, pues,
lo primordial, el soplo primigenio salido de Kether, el Padre,
encerrando en sí todas las potencialidades, pero sin configurar
ninguna realización material. Es poder energético, sin el cual
nada podría hacerse. Es el principio de todas las cosas; es
designio divino y, en el plano humano, es vasto propósito, vasta
predisposición para algo que nos sobrepasa, que está más allá de
nosotros mismos. En nuestro actual estado evolutivo, no podemos
identificarnos conscientemente con el Aleph y cuando esa fuerza
es activa en nuestra vida, nos utiliza inconscientemente como
instrumentos de Dios.
Respecto a los elementos, el Aleph representa el primer estadio
del fuego. Es fuego en semilla, ese fuego que se encuentra en lo
profundo de todas las cosas y que les permite arder en contacto
con la llama. Hasta en el piedra encontramos encerrado el Aleph,
y si rascamos dos piedras, surge la chispa que delata esa
presencia, principio de todo lo creado.
En el ciclo zodiacal, en Aleph corresponde al signo de Aries,
que también es principio. Ya hemos dicho anteriormente que todo
lo que es número uno a cualquier nivel, lo es también en otros
ciclos. En el orden planetario, Aleph es el rostro oculto del
Sol, ese Sol invisible del que hablan los místicos y que en el
árbol cabalístico está representado por Kether.
En el Tarot, el Aleph aparece bajo la imagen del Mago, lámina nº
1, carta indicadora de potencialidades infinitas cuando aparece
al inicio de un juego.
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מ
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Mem
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La decimotercera letra-fuerza es el Mem. En el estadio anterior
hemos visto que se produce la transición entre las ideas y las
realidades prácticas. El Mem representa ese estado de las
energías cósmicas en que los elementos materiales se ofrecen al
individuo para que estructure con ellos su obra. Como el Aleph
(1), el He (5), el Teith (9), el Mem es portador de semilla,
pero aquí se trata de semilla material para la edificación de
formas físicas y formas sociales, es decir, instituciones que
han de dar
protección
a la vida social del individuo, de igual modo
que las formas físicas dan
sostén
material.
En el ciclo zodiacal, el Mem corresponde a Capricornio, y de ese
signo, regido por Binah, recoge los materiales físicos que le
permitirán construir el universo material. En el ciclo
sefirótico, el Mem corresponde a Hesed en su segundo ciclo de
manifestación, y de él toma ese carácter de "aguas maternales en
las que toda existencia tiene su origen", de las que hablan los
cabalistas refiriéndose al Mem.
Se reunirán en
el Mem, el poder creador (voluntad) procedente de Kether, por
ser una letra Yod, iniciadora de un ciclo, la capacidad
fecundadora de Hesed y la facultad de reducir, concentrar y dar
cohesión, procedentes de Binah a través de Capricornio.
En el Tarot, el Mem está representado por la lámina nº 13, que
lleva el nombre de la Muerte aunque, curiosamente, en los Tarots
antiguos esta lámina no lleva nombre. Si Muerte hay en el Mem es una muerte
-provisional-, de la espiritualidad, hasta que la redescubra
hurgando en las cosas de la Tierra.
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ש
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Shim
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La vigésimo primera letra-fuerza es el Shim. Por su situación en
la tabla de letras, vemos que el Shim es la tercera fase del
Ghimel, que representa ese estado de las energías en que la
acción divina se exterioriza a través del hombre, utilizándolo
como marioneta inconsciente. Siendo el Ghimel una fuerza Vav, el
Lamed es su He-Yod y el Shim su He. Así tenemos que, si en el
Reish la semilla de la Divinidad es plantada en el hombre, que
la acepta con plena conciencia de su misión redentora, en el
Shim se produce la tierra del sacrificio, es decir, constituye
el receptáculo en el que la semilla ha de crecer y tomar vida.
En los misterios cristianos, las tres últimas letras representan
las siguientes fases: Qof, nace el hombre puro, cuyos hombros
han de aguantar al redentor del mundo; Reish, el hombre
predestinado toma conciencia de su misión y prepara su cuerpo
para la labor liberadora; Shim, Cristo entra en Jesús y la
naturaleza divina y humana colaboran conjuntamente en la
salvación del universo material. El proceso evolutivo Ghimel
(3), Lamed (12), Shim (21), será: Dios opera en el inconsciente
del hombre (3); el hombre busca su divinidad sumergiendo su
inteligencia en las profundidades de la tierra para descubrir
las leyes que mueven el cosmos (12); Dios y el hombre han
establecido contacto y ya no hay velo alguno que oculte los
misterios: el hombre conoce la Ley y actúa al unísono con ella.
En el Tarot, el Shim está representado por la lámina que lleva
el nombre del Loco. Con esta denominación, los que nos
transmitieron el Libro
del Tarot
quisieron velar el sublime
misterio de la encarnación de la Divinidad en el hombre, y así
veremos como casi todos los que se han ocupado del estudio del
Tarot han escrito infinidad de despropósitos sobre esta lámina
que ya comentaremos en la sección de estudio de los Arcanos
Mayores.
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Trata de asociar a continuación, el significado de la letra hebrea
con el correspondiente Arcano.
Continúa con las letras Dobles y el Tarot
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